Glaucoma

¿Qué es el Glaucoma?

El Glaucoma es una enfermedad ocular crónica y progresiva caracterizada por un daño del nervio óptico, acompañada de pérdida progresiva de la visión periférica hacia el centro llegando a causar CEGUERA PERMANENTE y que puede presentarse con la elevación de la presión intraocular, suficiente para producir daño en las fibras del nervio óptico. Este es un padecimiento que constituye la primera causa de ceguera irreversible en el mundo.

Nervio Óptico

Es un nervio que comunica el ojo con el cerebro y que conduce las imágenes que percibe el ojo. Esta formado por miles de fibras nerviosas, como si se tratara de un paquete de alambres, que transmiten estímulos eléctricos de la retina (ojo) al cerebro. Cuando la presión del ojo es mayor a lo normal el nervio es comprimido y esto provoca un daño irreversible del mismo.

Presión Intraocular (PIO)

Dentro del ojo circula un líquido que se llama humor acuoso, cuya función es nutrir y alimentar las estructuras internas del ojo. Este tiene un sistema de producción y otro de drenaje lo cual permite un equilibrio en la presión interna del ojo.

¿Cómo se produce?

Cuando se alteran estos mecanismos de producción y drenaje del humor acuoso, el sitio de drenaje donde el líquido tiene dificultad para salir provoca que la presión interna del ojo se eleve y esto produzca daño IRREVERSIBLE en el nervio óptico.

¿Qué tipos de Glaucoma existen?

Existen varios tipos de glaucoma y estos se pueden clasificar de acuerdo a la edad de presentación, forma del sistema de drenaje, secundarios a infecciones, inflamaciones, uso de medicamentos o gotas de manera prolongada (CORTICOESTEROIDES), golpes.

¿Quién tiene riesgo de padecer Glaucoma?

El glaucoma puede afectar a cualquier persona, pero se incrementa este riesgo en: pacientes que tiene antecedentes familiares de padecer la enfermedad, los que tienen miopía o hermetropía elevada, tabaquismo, inflamaciones del ojo (uveitis), diabetes, hipertensión arterial, migraña, antecedentes de golpes, cirugías previas de ojo y uso crónico de gotas (esteroides).

¿Cómo se diagnostica?

Para obtener un diagnostico confiable debe acudir con un médico oftalmólogo quien le realizará una serie de estudios que comprenden la medición de la presión intraocular (tonometría), revisión de las zonas de drenaje del ojo (ginioscopia), revisión del nervio óptico (oftalmoscopía), campos visuales (perimetría computarizada), medición del grosor corneas (paquimetría) y fotos del nervio óptico.

El Glaucoma no se cura, pero si puede controlarse.

Con el tratamiento se puede evitar o detener la pérdida progresiva de la visión reduciendo la presión intraocular y esto se logra con el uso de medicamentos en forma de gotas, recordando que las gotas controlaran la presión del ojo y la visión se conservará como estaba al momento del diagnóstico. Algunas de las gotas pueden provocar ciertas molestias y ojo rojo que con el paso del tiempo dichos signos y síntomas desaparecerán. En casos más severos que no responden a tratamiento de gotas se puede realizar un procedimiento con láser o cirugía.

Cuidar su vista es su responsabilidad

Es muy importante acudir a todas sus citas y seguir las indicaciones de su médico. Los medicamentos deben usarse en forma constante indicados por su oftalmólogo y no suspenderlas a menos que él lo indique, ya que el abandono del tratamiento puede ocasionar que el daño avance y se pierda completamente la visión.

En caso de tener dudas sobre el tratamiento, aplicación del medicamento, efectos o secundarios de los mismos, consulte a su especialista para que le aclare y resuelva todas sus dudas. La detección oportuna de este mal puede salvar su vista.