Catarata

El cristalino es un lente natural transparente que se encuentra dentro del ojo justo por detrás del iris, el cual nos ayuda a enfocar los objetos para proyectarlos en la retina. El cristalino, se va endureciendo, opacificando y perdiendo su transparencia lo cual se conoce como CATARATA. Las causas que producen catarata son: edad avanzada, diabetes, inflamaciones, golpes, cirugías previas del ojo, y en ocasiones congénitas (de nacimiento). Es importante mencionar además que la catarata es la principal causa de ceguera REVERSIBLE en el mundo.

Todos estos cambios en el cristalino provocan una visión borrosa y disminución de la visión donde el paciente refiere ver a través de “un vidrio empañado”, pérdida de la intensidad de los colores, cambio constante de lentes, visión deficiente en la noche, problemas y falta de tolerancia a la luz brillante, disminución contraste y halos alrededor de las luces.

Las cataratas se tratan solamente con cirugía; cuando la persona siente que su visión ya no es lo suficientemente buena para poder realizar sus actividades cotidianas a pesar de la ayuda de anteojos puede requerir una operación.

¿Cómo se operan las cataratas?

El tratamiento se realiza con una cirugía donde se extrae el cristalino opaco y se coloca en su lugar un lente intraocular para rehabilitar la visión del paciente. Esta cirugía se puede efectuar de dos maneras: Extracapsular (Cirugía antigua). Es la forma de cirugía donde se realiza una incisión o corte con bisturí de 14mm aproximadamente, se extrae la catarata y se coloca en su lugar el lente intraocular posteriormente se cierra la herida con varios puntos. Facoemulsificación (Cirugía moderna). Con esta técnica se realiza una mini incisión (2.2mm) y con una sonda fragmentado de ultrasonido se destruye, succiona y aspiran los restos y fragmentos de catarata, luego se coloca el lente intraocular y no es necesario colocar punto por el tamaño tan pequeño de la herida. Debemos recordar La cirugía es la única forma de recuperar nuevamente la visión. La cirugía se hace en la mayoría de los casos bajo anestesia local. La cirugía es ambulatoria, es decir, que el paciente no requiere hospitalización.